Valldollina

 

Probablemente, uno de los parajes más cautivadores y nada inhóspitos para el cultivo de la viña en el Alt Penedès es el aislado pueblo de Olesa de Bonesvalls. Allí, hacia 1348 siempre según documentos guardados, ya se cita la existencia de la finca y bosques de Can Tutusaus. Pero no es hasta 1729 que la masia se edifica de nuevo en el nucleo habitado de Olesa, actual ubicación de la bodega.

La accidentada geografía hace que la viticultura es cultive en pequeñas parcelas de suelos argilo-calcareos, produciendo rendimientos bajos pero de alta concentración. En general son suelos pobres en materia orgánica, con contenidos variables de arcilla bajo un lecho de piedra calcarea, con una textura permeable pero con buena capacidad de retención de humedad. 

El tipo de relieve se caracteriza por los procesos de disolución que ha originado valles o depresiones que se denominan Dolinas, y de aquí nuestro homenaje a este paraje tan propio del Macizo del Garraf.